REFLEXIONES DE UN TARADO

CAPÍTULO 8: LÍMITES

Me encanta el humor negro. Ser capaz de reírse de alguna desgracia me parece casi un don. La comedia es tragedia desubicada, pero hay momentos y lugares. No es políticamente correcto bromear sobre el SIDA, pero es de ser un soberano hijo de la grandísima hacer un chiste sobre eso delante de alguien que tiene o que ha perdido a alguien por culpa de esta enfermedad. Este es el primer límite y probablemente el más importante: la barrera del quién. Para hacer humor negro con alguien debes conocer a esa persona para no cagarla y meter la pata hasta el cuello, y evitar hacerla sentir mal. Claro que, si el bienestar ajeno te la pela, haz lo que te plazca. La segunda sería la del tiempo, y va relacionada con la primera. Por ejemplo, con un colega cualquiera puedes bromear sobre el trágico incidente de las Torres Gemelas. Ha pasado tiempo, la herida social general ha cicatrizado y la mayoría de personas ese chascarrillo lo verían "políticamente incorrecto". Ahora, aclaremos que el tiempo es subjetivo. Alguien que ha perdido a su pareja sentimental, a su hijo, a su hermano, a su padre o a cualquier otra persona significativa en su vida, ¿crees que le parecerá gracioso? Para esas personas, a las cuales deberías conocer para el humor negro (Barrera 1), nunca habrá pasado tiempo suficiente. La tercera barrera sería la del lugar, y sí, está conectada con la primera. Igual, sólo igual, no es conveniente hacer un chiste sobre judíos y gas en una sinagoga. Puede, solamente es una posibilidad, que ofendas a muchas gente, y es bastante probable que alguien te diga vete a la mierda, puto gilipollas algo. Si piensas que no es el momento o el lugar de decir algo, o que lo que vas a aportar no conviene, escribe, como hago yo. Así puedes ofender a muchas más personas mucho más rápido y de forma más cómoda

Comentarios

Menudo tarado y con cuanta razón! Tolerancia y respeto, creo que esas son las claves de todo eso que hablas =)

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