REFLEXIONES DE UN TARADO

Temas que me indignan o me inquietan.

Me hago responsable de lo que digo, no de lo que entendéis. ATENCIÓN Puede herir sensibilidades. Si te has sentido ofendido, me da igual

CAPÍTULO 20: GILIPOLLAS

Escrito por reflexionesdeuntarado 10-06-2015 en Opinión. Comentarios (0)

Hablemos. Hablemos de gilipollas. Concretamente de aquellos que publican en sus redes sociales que, si eres mujer y pesas más de 50, no debes vestir con ciertas prendas. No voy a entrar en la discusión de "para gustos, colores". Si no te gusta, vale, me da igual. Pero, ponerlo en Twitter... Anda, haz un poco más el ridículo. Ponte, ponte una diana en la espalda, que diga " SOY GILIPOLLAS Y LO DEMUESTRO EN MIS REDES SOCIALES. LO PONGO AHÍ PARA QUE ALGÚN OTRO GILIPOLLAS SE SIENTA IDENTIFICADO, Y ME PUEDA AYUDAR A COMPRAR EL PAN, QUE SOLITO NO PUEDO". 

Pensad que esta gente puede votar, ahora o en unos años. O sea, ante la ley, esta gente (tan ávida y avispada que asusta), es igual que cualquier persona normal. Bueno, ellos reciben una paga mensual por su minusvalía, pero... Esta gente puede llegar a jefe de algo. ALGUNAS DE ESTAS PERSONAS SON MUJERES. Y exigen a las mujeres cumplir con unos mínimos de peso. Hay que estar enfermo, de la puta cabeza. La mayoría buscáis la igualdad, pero ellas buscan estar flacas. No guapas, flacas. Alguien debería darle clases a esta gente sobre algo, un pequeño detalle, llamado METABOLISMO. Este minúsculo matiz es el responsable de que haya gente que se hinche a comer y no engorde, y gente que no adelgaza aunque quiera mucho. Sí, os estáis metiendo con gente que puede tener una enfermedad (como vosotros, pero no de la cabeza), además de unos más que probables complejos. ¿No habéis pensado, después de estas declaraciones de machismo autoimpuesto y de mongolismo, no sé, tiraros por un puente? 

Por favor, si alguien que lee esto ha sido de esos que ha dicho estas gilipollheces, que pida perdón por el retraso y las retire. Errar es humano, pero es de sabios corregir. 

Pd: ¿no hay un delito que sea apología de la estupidez? Debería

CAPÍTULO 19: RELATO #1

Escrito por reflexionesdeuntarado 07-06-2015 en Relato. Comentarios (0)

Se encontraba en una encrucijada. No sabía que hacer. Su mente era caótica. Sus pensamientos, un batiburrillo de emociones hormonadas. Y en el fragor de la incertidumbre, tampoco era capaz para realizar ninguna otra tarea, por sencilla que fuese. Vivía sin ton ni son por aciagos días en los que el calor hacía mella en su estado de ánimo. Los exámenes, tan importantes y vitales para su incierto futuro, eran poco más que una broma de mal gusto. La importancia es necesariamente relativa. Algo banal es para él lo que vital para otros. Odiaba a ese hijo de puta. Lo odiaba. Le daba asco. Al salir del baño, se dio cuenta. Caminaba por la casa, sin pensar, sin hablar. Sólo moviéndose. Solo moviéndose. Con una canción sonando de fondo, de Skrillex. Estaba a todo trapo. Necesitaba ese ruido fuera para evitar darse cuenta del silencio de su interior. La canción terminó. Paró en seco, mientras pensaba en qué canción ponía. Mientras piensa, se da cuenta de cosas de él que no le gustan.

Odia ser así, pero es la forma de evitar que le hagan daño. Sabe que es contraproducente. Sabe que es autodestrucivo. Sabe que le da igual. Sabe que busca aprobación y, por encima de todo, cariño. Y sabe que nadie debe saberlo jamás. Odia pensar. Odia la introspección. Va a dormir. Necesita algo que le distraiga lo suficiente para no pensar, pero que  le aburra hasta el punto de poder dormir.

Sigue sin saber, pero no lo quiere. La ignorancia es una muerte dulce. Tres horas mirando al techo, sin nada que hacer. Un aburrimiento casi soporífero le inunda, pero está despierto.

Los pensamientos abordan su mente sin ningún tipo de protocolo, en plena mar arbolada.

Consigue conciliar el sueño, mas anhelando descanso, topa con una turbia pesadilla que le invade. Son cosas realistas, no es un sueño fantasioso, es una paranoia conspiratoria que su mente le ha creado para alimentar a la bestia. Como si no fuese suficientemente fuerte. Despierta empapado en sudor. Son las siete de la mañana de un día ya vivido.


CAPÍTULO 18: DEFENSORES DE LA HIPOCRESÍA

Escrito por reflexionesdeuntarado 04-06-2015 en Opinión. Comentarios (0)

Hablemos de algo que me desquicia: los ultra defensores de los animales. Hace un par de semanas, tuve una discusión muy enriquecedora con un antitaurino vía Twitter, pero se metió un soplanucas ser, diciendo que no somos nadie para quitar una vida animal, que una vida animal vale LO MISMO que una vida humana. Esto se resume en que este subser dudaría entre salvar a un niño pequeño en un incendio, o a un perrete. Más allá; ¿en qué puto universo vale lo mismo una vida humana que la de una mosca de la fruta?¿Qué broma es esta? Me revienta el fanatismo de la gente

Los animales no tienen conciencia, muchos de ellos ni siquiera sienten sufrimiento (las ratas blancas de laboratorio, que se utilizan para probar cosméticos y medicamentos. ¿De verdad te pondrías algo que te pudiera causar una infección cutánea, o tomarte algo que te puede dejar ciego?), y por eso se experimenta con ellas.

Tampoco me convencen los posers defensores de los animales, y permitidme que me explique; aquellos que piden que no se maltraten animales y luego ven a un mendigo por la calle y lo ignoran como si de un despojo se tratase. Me parece fabuloso que le des RT a la foto de un gatete abandonado y que, por mera difusión, llegue a alguien que pueda y quiera quedárselo. Doble función: el animal consigue un hogar y nosotros nos quedamos con cara de satisfacción y el pecho henchido de orgullo sin demasiado esfuerzo. Pero me escama que no pasen fotos de algún sin techo. Pero claro, cuesta más. Es menos agradable tener a un mendigo en casa. No sé. Es raro, ¿verdad? Se prefiere recoger a un animal abandonado que a una persona sin hogar.

Creo que toca un examen de conciencia, para los que la tengáis.


CAPÍTULO 17: EL BELLO ARTE DE LA PROCRASTINACIÓN

Escrito por reflexionesdeuntarado 01-06-2015 en Opinión. Comentarios (0)

Me aburro. Es tal la sensación soporífera que ni siquiera sé qué es lo que me apetece hacer. Cualquier cosa me podría servir para aplacar el aburrimiento. 

Dios, que coñazo. Soy consciente de que darme con piedras contra los cojones sería mejor que esta sensación. A ver, pensemos, ¿qué puedo hacer? 

¿Y si me pongo a estudiar? No, eso sería ir a lo fácil. Además, quiero algo que me entretenga. No me convence. Quiero un reto. 

A lo mejor la clave está en jugar a algo. Pero, ¿qué juego meto en la consola? Uno de tiros, no. No tiene profundidad ni dificultad. ¿Y este de lucha? Buf, es que sin amigos, yo sólo, es mucho palo. 

Pero calla, que creo que he solucionado el problema. Llamo a un amigo. Pero, ¿a quién? A Juan, no. Desde que está con la novia, no hace otra cosa que hablar o estar con ella. A Manu tampoco, está currando fijo. Siempre curra. Joder, esto es más complicado que decidir el videojuego. 

Mejor me pongo una peli. A ver, ¿qué me apetece? Los Vengadores está bien, pero la vi hace poco. ¿Watchmen? Huy no, quiero algo decente. Batman 3, definitivamente no. Es lo peor. Maldito Nolan, que mal director es. Pero la 2, la del Joker, esa me gusta. No por Batman, sino por el villano. Va, me pongo esa. A ver que hora es... ¿Las ocho ya? Pues va a ser que no, que la peli dura dos horas largas. Mejor me veo una serie. La pregunta es cuál me pongo. ¿Juego de Tronos? No, que mojón. Casi prefiero estudiar, pero la hora que es, entre que preparo las cosas y me pongo, no me da tiempo ni a leerme un tema.

Joder, pero cómo me aburro. Igual si me pongo un videojuego...