CAPÍTULO 12: MACHISMO

Escrito por reflexionesdeuntarado 15-05-2015 en Opinión. Comentarios (0)

Igual que mi primera entrada trata sobre las ultra feministas, en este caso voy a hablar del machismo, una malapraxis arraigada en la sociedad desde antes de que Matusalén utilizase un chupete tallado en madera de roble, que es una madera muy noble. 

Critiqué muy duramente a las feminazis por su visión vaginocéntrica del mundo y dejé de lado a los hombres que podrían protagonizar Torrente, en especial porque el de las ultra era un tema bastante más calentito. 

Pero bueno, al meollo. Es de todos sabido que hay una desigualdad enorme entre hombres y mujeres, sobre todo en el tema laboral. Estoy hablando del clásico "te pago menos por ser mujer, aunque realices exactamente el mismo trabajo". Algunos defienden que eso es porque la mujer se puede quedar embarazada, y esa reducción del sueldo se compensaría a nivel económico debido a la baja por maternidad, a lo que yo respondo que el hombre ahora también se puede tomar la baja por paternidad que en esencia, para el señor que abona los sueldos es lo mismo.

Sin embargo, aún omitiendo este desajuste monetario, sigue habiendo desigualdad. En el trabajo se navega por un mar de estereotipos. He visto pocas (por no decir ninguna), mujeres que sean albañiles, y pocos (aquí alguno sí que he visto. Pocos y en series, pero ya es algo) hombres haciendo de empleados del hogar. Y esto me lleva a preguntarme por qué. Y creo tener la respuesta: la educación. Hace años (no tantos, una o dos generaciones), las mujeres tenían como asignatura Ciencias del Hogar (lavar, fregar, planchar, etc), y los hombres no recuerdo (me llamó más la atención la asignatura exclusiva femenina). Y eso me lleva a pensar que la educación, desde el cole hasta los padres, es el factor responsable, con capacidad de moldear e influir en el modo de pensar y en las mentes de los infantes. Y por eso la violencia de género es tan difícil de erradicar, porque en el cole, la profa le dirá "no se pega" o "la violencia está mal", mientras ve en su casa como uno de sus padres le da una somanta de palos al otro. Ojalá lleguemos a una educación decente, más allá de transformar a las generaciones venideras en bases de datos absurdos con patas y sin razonamiento lógico ni pensamiento crítico. Invertir en profesores es invertir en personas.